Bayern Munich Reabrió La Caja De Horrores Del Barcelona Y La Cara De Jordi Alba Lo Dice Todo

Al menos no fue un 8-2.

El camino de espinas del Barcelona continúa. Si bien la salida de Lionel Messi había logrado ser disimulada en el arranque de LaLiga, el equipo volvió a demostrar la falta de clase y la fragilidad mental que lo ha caracterizado durante la era de Ronald Koeman en el inicio de la Champions League.

Y la cara de Jordi Alba, reemplazado por una lesión, resume la desesperanza de un club que parece una estrella que se apaga lentamente y que suplica por el fin de su sufrimiento.

Coincidentemente, el vector de las pesadillas catalanas volvió a ser el Bayern Munich alemán. El mismo equipo que hace trece meses le endosó un histórico 8-2, visitó la ciudad condal y no tuvo problemas para demostrar su superioridad.

Sí, el resultado final fue menos abultado (0-3), pero por momentos pareció que los bávaros le estaban haciendo precio al Barcelona. La diferencia era técnica, en calidad de plantel y hasta en experiencia. 

Un dato demoledor es que en el intento por revertir el marcador, el Barcelona acabó con tres jugadores de 18 años (Pedri, Demir y Balde) y uno de 17 (Gavi) en el campo. Obviamente, la juventud no es un problema en sí y quizás varios de ellos terminen siendo grandes estrellas del deporte (Pedri ya lo es en cierto modo), pero el hecho muestra lo poco que tienen los catalanes en momentos de crisis.

Resumen Barcelona vs Bayern Munich

Desde el comienzo quedó claro que el Barcelona sufriría en cada ataque visitante. El exceso de espacio y nerviosismo era evidente, en una zaga de tres compuesta por Gerard Piqué, Eric García y Ronald Araujo. De algún modo, eso sí, el equipo sobrevivió intacto durante los primeros 30 minutos.

Pero la resistencia no sería eterna. A los 33', el cumpleañero Thomas Muller -cumplió 32 el lunes- sacó un remate de media distancia que golpeó el trasero de García antes de vencer a Marc Ter-Stegen.

Bayern Munich perdonaría en un par de ocasiones luego, pero en el complemento sellaría la victoria con un doblete de Robert Lewandowski, quien llegó a 75 goles en Champions League. Curiosamente ambas conquistas llegaron después de rebotes en los postes. Primero capturando un remate de Jamal Busiala.

Y luego capitalizando un tiro de Serge Gnabry y que incluyó una finta que dejó mordiendo césped a Piqué, a los 85.

El golpe fue duro y dolió en el universo Barcelona. La prensa deportiva local -Diario Sport y Mundo Deportivo- usó frases como "noche trágica", "pudo ser peor" y "un baño de realidad". En el plantel, en tanto, entendieron las críticas y rebajaron al mínimo las expectativas de la afición. "Esto es lo que hay. Somos lo que somos", afirmó el capitán, Gerard Piqué.

O sea, hay pesadilla para rato.

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